Que así sea porque así es...
Hoy no quiero ser pesimista. Me quejé de todo en mi última entrada y esta vez, para mi propio bienestar, no gruño como si mi vida fuera definitivamente desesperada. Que no, que todavía quiero sentirme joven, que todavía quiero entender más, que todavía me falta la tonelada.
Abe Lincoln dijo una vez "Casi todo el mundo es tan feliz como se propone." Hoy lo quiero poner en práctica. Que mi actitud sea mi musa y que este relato sea mi terapia.
Aun así, no voy a deciros que la vida es simplemente coser y cantar; no quiero ser cursi, este no es cursi, es todo.
Por ejemplo, no aprendo nada fácilmente. Me he caído. He fracasado. He corrido llorando y gritando por las tinieblas más oscuras del abismo. He escuchado a mis padres y hecho lo contrario de lo que me han dicho. He tenido que meter mis dedos en el enchufe. Más aún, me doy cuenta de que mañana existe la posibilidad de que podría naufragar otra vez. Me frustran mucho la gente que parece que tiene esta sabiduría innata.
Con todo, así soy. Me cuesta adquirir estas lecciones de la vida, pero cuando las aprendo, me las sé bien.
¡Pero la vida es complicadísima, chavales! Seguro que todo depende de mi actitud pero ¡vayan los bemoles que tiene! -amor, trabajo, muerte, dolor, cáncer, guerra, adicciones- ¿¿¿¿cómo y cuándo puedo llegar a entender todo eso????
No puedo. ¡Vaya trabajo! Entonces, ¿dónde está la salida? Quería escribir sobre aquel dicho de Lincoln y ya me siento hundido en la confusión.
Admito que no puedo, que hay cosas que están fuera de mi control. Sin embargo, voy comprendiéndolas o aceptándolas poco a poco y esto me consuela. Así, puedo decir que siento que estoy madurando o avanzando un poco por el camino.
Hago lo que puedo para hoy. Sonreiré. Escucharé música. Le ayudaré a alguien. Empezaré memorizando una definición, una cosa pequeña. Leeré por lo menos una página. Colgaré una camisa. Lavaré un plato. Todo, poco a poco.
Sobre todo, me alegra pensar que existen estos momentos que completamente destruyen este sentido incomprensible de la vida. Como cuando estoy bailando o riéndome... Que existe el chocolate y el atardecer en el Cabo de San Vicente. Que nos podemos abrazar. Que me encapsula la poesía. Hay momentos en que me gusta estar vivo.
Y doy gracias porque la vida es complicada, porque no es aburrida, porque no la entiendo, porque caigo y recaigo, porque voy madurando, porque no soy nada perfecto, porque soy un granito de arena… Me gusta y no me gusta, pero que así sea porque así es y seguirá siendo.
"¡Y tantos años, Y siempre, mucho siempre, siempre siempre!": César Vallejo "Hoy me gusta la vida mucho menos..."
Mercedes dijo
Pero... ¿qué pasa...?
De verdad que confío en que todo se deba al agotamiento post-exámenes parciales. Pero ¿qué va a pasar entonces después de los finales, con trabajos y todo?
Bueno, como serán finales, tal vez la situación mejore.
En cualquier caso, creo que es un momento excelente para escribir. Ya se sabe, las emociones intensas dan para más...
¡Ánimo Charlitos! sigue escribiendo,ya sabes que la escritura puede ser una forma de catarsis. Tú puedes.
9 Marzo 2006 | 11:21 AM