¿Un paremiologista o un romántico?
¡Huiy! Son las dos y pico de la mañana -cómo vuela el tiempo- he estado escribiendo un ensayo sobre Bécquer, he tomado ratos para comer, fumar (pero muy poco) y surfear el internet y ¡me acabo de dar cuenta de que todavía no había escrito en mi bitákora! Pues, ¿qué me pasa, ej? Yo -el fanático de la clase y de los blogs- he olvidado de entrar en la coctelera y ponerme a escribir quince minutos. Más vale tarde que nunca, ¿no? Perdona, Mercedes, no volverá a pasar otra vez. Te pudiera haber mentido pero prefiero decir la verdad: me olvidé.
Os digo hoy que todavía no me duele mi español, pese a que ago muchos errores. Me siguen chiflando los refranes, las expresiones y los tacos.
Pienso convertirme en un paremiologista, uno que estudia la paremiología, es decir los refranes, los proverbios y tal. Claro que sería un éxito porque tengo tanta destreza con el español. (Honestamente, antes de empezar a estudiar en Middlebury, por alguna razón, tenía la ilusión que sí podía hablar español y ahora... no sé.)
Bueno, y si no puedo encontrar un buen puesto para ser paremiologista, voy a ser un romántico. Me chifla mi clase "Amor en la literatura", me gusta Don Tenorio, Becquér, Blake, Wordsworth, Coleridge, Byron, Shelley, Keats y sobre todo *Pretty Woman* y *Dirty Dancing*. Además puedo ser loco, contemplivo, melancólico y uno con la naturaleza de vez en cuando. Pero, sobre todo, si fuera un romántico podría emborracharme todo el tiempo y drogarme y enojarme rápidamente y cuando la gente preguntara, "DIOS MIO, ¿qué le pasa?", alguien podría responder, "Nada, no te preocupes. Es un romántico".
Entonces, tendré que meditar sobre lo que realmente quiero lograr en esta vida tan corta. ¿Quién soy? ¿Qué es lo que quiere Dios de mí? Ahora, estoy más dispuesto a decir que Él quiere que sea un romántico pero todavía no sé, es que también me gustan las palabrotas mucho y tal vez podría ser un paremiologista-romántico que se especializa en los tacos.
A propósito, gracias por tus comentarios, Shannon, Mercedes y Mary. En particular, me ha gustado: "Tienes más peligro que una piraña en el bidet."
En fin, tengo que volver a mi ensayo sobre Bécquer, entonces, pues, como decía Eloy, que te den por culo, que me voy.
Mercedes dijo
La despedida es impactactante, pero el resto de los comentarios no tiene desperdicio. ¿Qué fumas?
Si las próximas intevenciones son tan flipantes como ésta, puedes seguir escribiendo a última hora, estás inspiradísmo. Me encanta eso de paremiólogo-romántico. La combinación es genial. Me lo voy a pensar, puede que a mí también me interese algo parecido.
16 Febrero 2006 | 12:05 PM