Categoría: Tirando pedos
4 Octubre 2006
Me fascina pensar en cómo sería mi perieco. Al momento de conocer a mi perieco, no creo que vaya a encontrar a la única persona que me entiende. No será mi tocayo. No será mi alma gemela. No será mi amante.
Me han dicho que mi perieco vive en el mismo paralelo, la misma longitud y latitud, pero en el lado opuesto del planeta de mí.
Antes, pensaba que mi perieco me daría la gran respuesta. Mi perieco entendería los misterios. Tendría la llave secreta a la vida. Pensaba tener solo UN perieco.
No sé si mi perieco sería más mi opuesto o mi reflejo. Es muy posible que, cada vez que miro al espejo, le esté viendo y él me vea. No somos tan diferentes.
Pero, si cuando lo ve, puedo contemplarlo como un ser que siente, duda, ama, tiene sed y come pan, entonces lo veré para lo que es y me veré, en parte, para lo que soy. En vez de darme la respuesta, me ayudará a pensar en las respuestas. Mi perieco me ayudará a afirmar la vida. De alguna manera, todos somos periecos.
servido por charlitos
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26 Abril 2006
¿En qué piensas cuando estás acostado en tu cama, mirando el ombligo, en los últimos momentos antes de dormirte? Te diré un poco de lo que hago, quien pienso que soy y intentaré ser lo más honesto posible. (Por cierto, un amigo me dijo el otro día que sólo tienes que ser honesto contigo mismo y creo que tiene mucha razón, pero esto será otra entrada.)
Intentaré también decir las cosas que tienen que ver con las otras porque noventa por ciento del tiempo me pierdo diciendo cosas que no tienen ninguna relación con lo que quiero decir (creo que lo estoy haciendo ahora) y después, al darme cuenta de esto, me pongo triste y pienso "Desde ahora voy a hablar menos, en verdad, pienso dejar de hablar" pero esto no dura mucho tiempo porque, como sufro de un interminable caso de diarrea de la boca, de pronto me encuentro diciendo más gilipolleces.
Antes de dormirme, rezo. Recientemente, rezo la Oración de la Serenidad: "Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia". Después, pido que Dios les bendiga a mis padres, a mi abuela, a mis hermanos y a mis sobrinos y también que los que se han ido, mis abuelos y mi abuela, me ayuden. Honestamente, eso para mí, cuando lo pongo en práctica, funciona. Esta oración de la serenidad es mi mantra.
(Si querías, podrías pensar, ah, estos estadounidenses con su super religiosidad que la llevan como una bandera para que todo el mundo la vea, pero, por favor, mírame como una persona y no como un estereotipo de mi país. No estoy hablando realmente de la religión sino de mi fe, que para mí, puede ser relacionada con la religión, pero no es lo mismo. ¿Tengo fe? En parte, sí, pero veinticuatro horas al día sin dudar, honestamente… vamos, estoy en ello. Mi fe, para mí, es más una necesidad; si no, estoy desesperado, es la única cosa que me puede liberar de mis angustias, preocupaciones, resentimientos, remordimientos, etc., etc., etc. Más, es una cosa que quiero llegar a tener. Ah, a propósito, aquí, por ejemplo, estoy diciendo una cosa que a lo mejor no tiene nada que ver con la otra, porque quería hablar de los últimos momentos antes de acostarme y ahora no lo estoy haciendo, para que sepas, así soy: bienvenido a mi mundo.)
Digo la Oración de la Serenidad porque, si no, entonces, antes de dormirme, me meto en pensamientos así: me digo que no he ido a mi primera clase hoy porque me he quedado dormido y que he apagado mi despertador a las ocho y que he dormido casi hasta las once, que nos han dicho que no podemos perder más que dos clases sin perder el curso, que he fumado tal vez un medio paquete, que todavía no he dejado de fumar y tampoco he comido bien, que un hombre no puede vivir solo de café con leche y pinchos de tortilla, que mi cuarto es un desastre, ¿qué es este ruido que están haciendo los vecinos?, para ser feliz, hay que hacer ejercicios, ¿por qué no los haces?, que en vez de trabajar en mi proyecto de Neruda, he visto un episodio de Cuéntame cómo pasó que compré el otro día a unos cuarenta euros (les echo de menos a mi familia y a mis hermanas mucho y este programa, aunque sea de España durante los últimos momentos de la dictadura me recuerda cómo es estar entre mis hermanos, ¡AH!, ahora me encuentro de nuevo hablando de cosas que no tienen nada de ver con las otras), que por qué había gastado este dinero, ¡ah!, encima, compré la primera temporada de Aída (el Corte Inglés debe estar muy feliz conmigo) y después tuve que comprar la canción de Bebe en i tunes que es de este programa, que ya son las dos de la mañana y todavía no me he dormido y sigo dando vueltas así, por qué soy así, qué es lo que me pasa, que, por qué, no se qué, que, que…
Así puedo ser. Tengo un constante diálogo interior que te cagas. Bienvenido al laberinto de mi cerebro: ojo, piso mojado, curvas peligrosas, cuidado.
En parte, siempre llevaré este laberinto dentro. Seguro que seguiré con muchos de mis defectos. Mañana diré más gilipolleces, pero, que no me voy a callar, que pienso que, en realidad, soy buena persona, que mañana será otro día y me voy a dedicar a terminar mi trabajo de Neruda y lo voy a hacer y me gusta escribir realmente, hasta los trabajos expositivos y las investigaciones me gustan, que me encanta estar con mis profesores, que les doy muchas gracias porque sois muy majos, que estoy agradecido, que Dios les bendiga y a mi familia también, que, Dios, me concedes la serenidad para dormir y para aceptar las cosas como son y valor para cambiar las que puedo y que… me duermo.
servido por charlitos
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19 Abril 2006
Queridos futuros middleburianos:
Nos han pedido que os dirijamos una entrada en nuestras bitácoras con el fin de ofreceros consejos para el año que vais a pasar estudiando en España (2006-2007). ¡Vaya trabajo! ¡Vaya rollo! ¿Por dónde empiezo? Es verdad que he aprendido mucho y que no soy el mismo de antes. Supongo que os puedo ofrecer algunas recomendaciones… bueno, os diré algunas y guardaré la más importante para el final.
Por una parte, os podría decir que mi biblioteca favorita para hacer mis investigaciones es CSIC, la cual está al lado del Hotel Palace, en la calle Duque de Medinaceli, porque allí los bibliotecarios son muy simpáticos; que no está bien visto por parte de los vecinos lavar vuestra ropa a las dos de la mañana; que debéis almorzar en la Tertulia y pedirles a Conchi y Alfredo que os enseñen frases como "eres más chulo que un ocho" (realmente, el ocho, con sus curvas voluptuosas, es super guay y un verdadero placer de dibujar) y "ajo y agua" (a joderse y aguantarse) y, sobre todo, que debéis tomar todas las clases con la profesora Mercedes Gil. Además os podría informar de que el sitio de la Consejería de Transportes e Infraestructuras ofrece las mejores rutas por metro y por autobús que he encontrado; y que Gabriel, el chico que trabaja en la oficina, siempre está disponible para asegurar que saquéis mayor partido a su tiempo en Madrid. Enviad postales a vuestras abuelas y seguid la mitad de lo que vuestras madres os han enseñado.
Sin embargo, no quiero escribiros muchos consejos porque, por mi parte, me parece un poco pedante ponerme en plan sabio, cuando piso mierda todos los días. Es probable que mañana el despertador suene y vuelva a sonar varias veces antes de que me levante a descubrir que solo me quedan dos calcetines limpios, un negro y otro blanco. ¿Y los calzoncillos? A lo mejor estaré en plan "comando".
Con todo, me encantan mis profesores y el programa es una maravilla: cualquier curso que elijáis será una joya. Es más: he aprendido muchas cosas dentro y fuera de la aula que me han impactado -me han cambiado-. Me defiendo mejor con el castellano y soy mejor persona que antes.
Entonces, mi mejor recomendación sería que piséis mierda. Seguid los consejos que queráis, pero os juro que, de vez en cuando, os vais a tropezar. El secreto es aprender. No os preocupéis demasiado. El programa, en su totalidad, es divertido.
servido por charlitos
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29 Marzo 2006
Os llamo compadres para que contéis conmigo. Tenéis los relojes, yo el tiempo.
Por favor, apagad los móviles. No kiero un SMS. Lo100. Los miles de canciones que tenemos guardados en los Ipods, la rapidez de googlear y inmediatez de Instant Messenger y el ciberespacio -todo está a nuestro alcance con el Internet y todavía somos incapaces de expresarnos.
¿Quieres tomar algo? ¿Café y una palmera de chocolate, quizá? ¿Damos un paseo? Compañero, ven a compartir el pan conmigo. Ya es la hora de tomar un rato. Ahora más que nunca.
servido por charlitos
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7 Marzo 2006
Hoy no quiero ser pesimista. Me quejé de todo en mi última entrada y esta vez, para mi propio bienestar, no gruño como si mi vida fuera definitivamente desesperada. Que no, que todavía quiero sentirme joven, que todavía quiero entender más, que todavía me falta la tonelada.
Abe Lincoln dijo una vez "Casi todo el mundo es tan feliz como se propone." Hoy lo quiero poner en práctica. Que mi actitud sea mi musa y que este relato sea mi terapia.
Aun así, no voy a deciros que la vida es simplemente coser y cantar; no quiero ser cursi, este no es cursi, es todo.
Por ejemplo, no aprendo nada fácilmente. Me he caído. He fracasado. He corrido llorando y gritando por las tinieblas más oscuras del abismo. He escuchado a mis padres y hecho lo contrario de lo que me han dicho. He tenido que meter mis dedos en el enchufe. Más aún, me doy cuenta de que mañana existe la posibilidad de que podría naufragar otra vez. Me frustran mucho la gente que parece que tiene esta sabiduría innata.
Con todo, así soy. Me cuesta adquirir estas lecciones de la vida, pero cuando las aprendo, me las sé bien.
¡Pero la vida es complicadísima, chavales! Seguro que todo depende de mi actitud pero ¡vayan los bemoles que tiene! -amor, trabajo, muerte, dolor, cáncer, guerra, adicciones- ¿¿¿¿cómo y cuándo puedo llegar a entender todo eso????
No puedo. ¡Vaya trabajo! Entonces, ¿dónde está la salida? Quería escribir sobre aquel dicho de Lincoln y ya me siento hundido en la confusión.
Admito que no puedo, que hay cosas que están fuera de mi control. Sin embargo, voy comprendiéndolas o aceptándolas poco a poco y esto me consuela. Así, puedo decir que siento que estoy madurando o avanzando un poco por el camino.
Hago lo que puedo para hoy. Sonreiré. Escucharé música. Le ayudaré a alguien. Empezaré memorizando una definición, una cosa pequeña. Leeré por lo menos una página. Colgaré una camisa. Lavaré un plato. Todo, poco a poco.
Sobre todo, me alegra pensar que existen estos momentos que completamente destruyen este sentido incomprensible de la vida. Como cuando estoy bailando o riéndome... Que existe el chocolate y el atardecer en el Cabo de San Vicente. Que nos podemos abrazar. Que me encapsula la poesía. Hay momentos en que me gusta estar vivo.
Y doy gracias porque la vida es complicada, porque no es aburrida, porque no la entiendo, porque caigo y recaigo, porque voy madurando, porque no soy nada perfecto, porque soy un granito de arena… Me gusta y no me gusta, pero que así sea porque así es y seguirá siendo.
"¡Y tantos años, Y siempre, mucho siempre, siempre siempre!": César Vallejo "Hoy me gusta la vida mucho menos..."
servido por charlitos
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1 Marzo 2006
Tenemos una expresión en inglés -"When the shit hits the fan…"- (en castellano, literalmente "Cuando la mierda golpea con el ventilador…") y la empleo cuando todo en mi vida vuelve ingobernable, fuera de control.
El dicho tiene sentido. No te voy a explicar cómo sería. Usa tu imaginación un poco y visualízalo. Estoy seguro de que ya lo has captado. Sería un lío y te recomiendo que nunca lances mierda cerca de un ventilador que va a toda velocidad.
Bueno, te digo esta frase tan bonita porque es así como me siento ahora. Si la semana pasada mi vida fuera un rompecabezas -digamos un gran puzle de la ciudad de Nueva York con Manhattan, el Bronx, Brooklyn, Queens, y Long Island- hecho con todos los pedacitos que componen los rascacielos, Times Square y los neoyorquinos, el sábado o el domingo debiera haber llegado un pronóstico (en este mundo mío, simbolizado por el rompecabezas de la Gran Manzana) de una gran tormenta. Todos los ciudadanos del puzle de esta ciudad ya debían haber evacuado el domingo, o por lo menos cuanto antes, porque ayer, lunes, llegó la tormenta y con ella un tornado que ha destrozado este mundo, dividiéndolo en estos pequeños pedazos otra vez. Si esta comparación te perece loco, confuso e indiscernible, muy bien, bienvenido a mi mundo.
Como la buena persona que quiero ser, no debo quejarme mucho ni hablar de otras personas, pero permíteme hacerlo un poco y, ¿quién sabe?, tal vez al final de esta entrada habré puesto algunos de estos pedacitos del puzzle en orden.
PRIMERO. Llegué a la clase de pragmática el lunes sin haber leído los capítulos 14 (Subordinadas adverbiales propias) y 15 (Subordinados adverbios impropias). No me quejo de la distinguida profesora y catedrática que además es la autora del libro (oye, no estoy haciendo la pelota. ¡Estos son datos que puedes comprobar con las autoridades!), ni de la materia, que es práctical, ni del hecho que había escrito "releer el capítulo uno" en mi agenda, ni de que no sabía contestar la primera pregunta de clase, "Dime… Carlos… ¿cuál es la diferencia entre las adverbiales subordinadas propias e impropias?", ni de que mi colega, un distinguido amigo mío, que contestó la pregunta, dijo, "Bueno, las adverbiales propias son los adverbios que son subordinados propiamente", ni cualquier otra cosa que no tiene que ver con MI IRRESPONSIBLIDAD de no haber leído la materia. Lo tomo por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Acepté esto en clase y dije humildemente, "Perdón, no lo sé. No lo leí."
Pero entiéndeme cuando te digo que todavía después de la clase no me machacaba y lo tomaba con calma, dulce caaaaaalma, "Hoy no has hecho los deberes. Normalmente eres responsable. Claro que la próxima vez, tendrás que leer antes de ir a clase." De los miles de pedazos que componen el puzle, solo había perdido uno y fue más o menos fácil saber cómo arreglarlo.
Sin embargo, después de haberme acostado -responsablemente temprano a las doce- tuve una terrible pesadilla. No te voy a contar nada más aparte de que era una de estas pesadillas terroríficas y mis gritos me despertaron a las tres de la mañana. Estaba gritando, "¡CÁLLATE! ¡QUE NO! ¡QUE NO! ¡CÁLLATE DE UNA PUÑETERA VEZ!" Bueno, por lo menos estaba gritando en español, que es algo, y, sin preocuparme demasiado, me puse a jugar al ajedrez en mi portátil hasta las cuatro de la mañana cuando había recobrado la tranquilidad necesaria para dormirme.
Me desperté, con poca dificultad, con bastante tiempo para ir a mi primera clase hoy. Me di cuenta de que no tuve bastante tiempo para ducharme pero tenía la calma para decirme, "Hoy no te duchas. Mañana será otro día."
No obstante, cuando fui a poner mis libros en mi mochila, llegó el momento desencadenante del follón que iba a romper el mundo del puzle. Cogí *RESIDENCIA EN LA TIERRA* de la estantería colgada a la pared sobre mi cama donde guardo todos mis libros, discos compactos y otras cosas de igual importancia y al momento de tocar la colección de poemas de Neruda, la estantería cayó y papeles y libros y discos y fotos y tal volaron por todos los lados de mi cuarto. Sacaría una foto para pegar aquí del lío pero como se me rompió la cámara el otro día no puedo.
En el camino a la facultad pisé un montón de caca de perro.
Tuve un sueño que te cagas.
Pero ahora.. y esto es la verdad, y no lo digo porque quiero terminar ni nada, me siento tranquilo. Aparte de estos pequeños acontecimientos y algunos otros problemas por los cuales mi familia está pasando ahora, me siento bien. Tal vez ha sido que solo tuve que purgar todo esto. Sí, es verdad que la mierda ha golpeado con el ventilador PERO no me siento mal. Sabes que anoche cuando no podía dormir y estaba jugando al ajedrez pensé, por alguna razón, que si tuviera que vivir un momento de mi vida para siempre ¿cuál sería? y me imaginaba que estaba al lado de un río con mi padre, al amanecer, pescando las truchas que suben los riachuelos de mi pueblo en primavera y me sentía tranquilo. Hoy, tuve un rato mientras que escribía, fui al bar debajo de nuestro edificio y compré tabaco y en el bar estaban tocando "Sí, sí, sí, quiero mambo, mambo" de Pérez Prado y esta canción siempre me hace sonreír.
Quiero decir que en medio de mi mundo que sigue tan ingobernable como siempre, en medio del rompecabezas que ha sido completamente destruido, en medio de toda la mierda que ha echado el ventilador por mi vida… me encuentro, de vez en cuando, con flores que crecen en medio de toda la caca. Me doy cuenta de que hay momentos buenos. Intentaré aceptar las cosas. NO ME VOY A MACHACAR SOBRE NADA. No es útil. La vida no es tan mala. Mañana tal vez voy a pisar en mierda y tal vez será peor todavía, como de un caballo o un elefante pero buenos momentos vendrán y vienen. Este es uno.
Gracias por haber leído mis quejas. Probablemente has pasado por días que no han sido tan lindos también. Gracias por haber escuchado mis quejas. Sonrío ahora pensando que también estás sonriendo.
servido por charlitos
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15 Febrero 2006
¡Huiy! Son las dos y pico de la mañana -cómo vuela el tiempo- he estado escribiendo un ensayo sobre Bécquer, he tomado ratos para comer, fumar (pero muy poco) y surfear el internet y ¡me acabo de dar cuenta de que todavía no había escrito en mi bitákora! Pues, ¿qué me pasa, ej? Yo -el fanático de la clase y de los blogs- he olvidado de entrar en la coctelera y ponerme a escribir quince minutos. Más vale tarde que nunca, ¿no? Perdona, Mercedes, no volverá a pasar otra vez. Te pudiera haber mentido pero prefiero decir la verdad: me olvidé.
Os digo hoy que todavía no me duele mi español, pese a que ago muchos errores. Me siguen chiflando los refranes, las expresiones y los tacos.
Pienso convertirme en un paremiologista, uno que estudia la paremiología, es decir los refranes, los proverbios y tal. Claro que sería un éxito porque tengo tanta destreza con el español. (Honestamente, antes de empezar a estudiar en Middlebury, por alguna razón, tenía la ilusión que sí podía hablar español y ahora... no sé.)
Bueno, y si no puedo encontrar un buen puesto para ser paremiologista, voy a ser un romántico. Me chifla mi clase "Amor en la literatura", me gusta Don Tenorio, Becquér, Blake, Wordsworth, Coleridge, Byron, Shelley, Keats y sobre todo *Pretty Woman* y *Dirty Dancing*. Además puedo ser loco, contemplivo, melancólico y uno con la naturaleza de vez en cuando. Pero, sobre todo, si fuera un romántico podría emborracharme todo el tiempo y drogarme y enojarme rápidamente y cuando la gente preguntara, "DIOS MIO, ¿qué le pasa?", alguien podría responder, "Nada, no te preocupes. Es un romántico".
Entonces, tendré que meditar sobre lo que realmente quiero lograr en esta vida tan corta. ¿Quién soy? ¿Qué es lo que quiere Dios de mí? Ahora, estoy más dispuesto a decir que Él quiere que sea un romántico pero todavía no sé, es que también me gustan las palabrotas mucho y tal vez podría ser un paremiologista-romántico que se especializa en los tacos.
A propósito, gracias por tus comentarios, Shannon, Mercedes y Mary. En particular, me ha gustado: "Tienes más peligro que una piraña en el bidet."
En fin, tengo que volver a mi ensayo sobre Bécquer, entonces, pues, como decía Eloy, que te den por culo, que me voy.
La paremiología.
servido por charlitos
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7 Febrero 2006
Podía haber escrito, me duele mi español, haber referido al dicho "Me duele España" y haberme quejado de mi lento progreso con vuestro idioma (lo he estudiado desde el kinder y he vivido en Sevilla, Ecuador y Madrid), pero prefiero no hacerlo porque no es verdad.
Me chifla español. Me encanta estar en los bares practicando nuevas expresiones. Me gustan los refranes ("Quitósele el culo al cesto, y acábose el parentesco."). Me gusta el desafío.
Sí es verdad que tengo problemas expresándome y estas dificultades me frustran. Recuerdo la vez en que, sobre una situación embarazosa, dije, "Estoy embarazado" -un enunciado que aumentó aún más la vergüenza que me sentía-, un momento inoportuno en que dije que quería comerme un pantalón en vez de un plátano, un episodio en que pedí "un coño de helado", etc.
Sin embargo, os digo que estoy encantado de vuestro idioma por vuestras expresiones riquísimas y aquí voy a escribir algunas de mis favoritas:
1. "Soy más pobre que las putas en Cuaresma."
Vale, sé que esta expresión ya no es tan común pero jamás hubiera pensando en comparar mi situación económica con la caída del comercio que las prostitutas experimentan cada año antes de la Pascua. Es, para mí por lo menos, original.
2. "Eres más chulo que un ocho."
Es tan original como la última. El ocho realmente es chulo y un placer para escribir: no tienes que alzar el boli y puedes dibujar guapísimas curvas.
3. Pinzas y cualquiera expresión que tiene que ver con las pinzas. Aquí voy a incluir dos: "Se ma va la pinza" (que siempre me pasa) y "lo llevaba con pinzas." ¿Por qué existen tantas expresiones con pinzas?
4. "Más largo que un día sin pan."
Alguien me ha dicho que esta expresion viene de los tiempos de hambriento durante la Guerra Civil. Sin embargo, todavía es muy común.
5. "Acojonar" "Acojonante" "Cojo nudo" y todas las demás que pertenecen al género. Me sorprende mucho que, mientras mis amigos en el bar no paren de decir "Es acojonante tío," en algunas de las mismas circunstancias una amiga mía, muy bien educada, pueda decir "Es alucinante."
6. "Hacerse el sueco."
¿Por qué el pobre sueco?
7. "Aquí hay tomate."
Tampoco confío mucho en las verduras.
8. "Toda la flauna del barrio."
Me gusta porque creo que quepo en este grupo.
9. "En la variedad está el gusto."
Hay una expresión muy parecida en inglés y siempre la uso.
10. "Uvas y queso saben a beso."
Ok la verdad es que acabo de encontrar esta última en mi libro de refránes y no sé si es muy común pero me gusta la referencia a una unión perfecta. ¡Qué expresión más bonita! Solo le falta el vino. Debe ser vino blanco, uvas y queso. Ah... así imagino el cielo... yo, sobre una sabana al lado del mar, con el viento, saboreando vino blanco, uvas y queso con la música de Mozart o aun Enya en el segundo plano. El paraíso. En inglés diríamos "They go together like peanut butter and jelly" (se complimetan como la crema de cacahuetes y la mermelada). La de español es definitivamente mejor porque no me podría imaginar en el cielo con un sándwhich de mantequilla de cachuete para el resto de la eternidad. Blah.
Entonces, por favor, tengad paciencia con mi uso de vuestro idioma. Sepad que estoy enamorado de ello y, por favor, envíadme vuestras expresiones favoritas: las románticas, las cursis y las cutres, pero, sobre todo, las de mala educación y buen humor, estas, aparte de los refranes, son mis favoritas.
servido por charlitos
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